22.
Por fin. Ya está en línea.
Puse a trabajar a ChatGPT y a Codex.
Lo revisé todo una y otra vez.
«Revisa todo el recorrido de un usuario,
desde el principio hasta el final.
Compruébalo todo con cuidado.»
La IA pasó un buen rato revisándolo
y dijo que no había ningún problema.
Aun así,
no terminaba de fiarme.
Así que esta vez
me puse en el lugar de un usuario
y lo comprobé todo yo mismo,
una cosa tras otra.
Un botón.
Un punto.
Una flecha.
Pulsé Play,
pasé de una pantalla a otra,
volví atrás
y lo probé todo otra vez.
Lo revisé todo con cuidado.
Por fin,
subí los archivos al servidor
y conecté el dominio.
¿De verdad estaba ya mi sitio web en internet?
Me senté frente al ordenador.
Escribí yo mismo la dirección en el navegador.
Enter.
El corazón me latía con fuerza.
¿Y si no aparecía?
Apareció la primera pantalla.
Ah.
Ya está.
Lo conseguí.
Un botón de Play.
Una forma de onda.
Hasta esa pequeña línea
que se movía al ritmo del sonido.
No había ni un solo detalle
al que no hubiera prestado atención.
Hasta hacía poco,
pensaba que crear un sitio web
no tenía nada que ver conmigo.
Y ahora,
el sitio web que yo había creado
estaba ahí,
en internet.
BLACKSCREENNOISE.COM
